



















| Partidos Temporada Regular 2011 FAA - Semana 9
13/08/2011 Mordiendo la hazaña
En el choque recuperado de la 9na Jornada de la Liga de Football Americano de Argentina Tiburones dio la nota y se clasificó a semifinales tras vencer a Corsarios 21-16. Los escualos dominaron los tres primeros cuartos pero se relajaron en el último período, permitiendo al visitante acercarse, aunque no lo suficiente como para evitar la eliminación.
Desde el comienzo del partido la tripulación negra se encontró en problemas. La patada inicial de Matias Bezruk no pudo ser controlada por el devolvedor de Corsarios, permitiéndole a los locales recuperar la posesión en la yarda 20 rival. Unas jugadas después el RB Fernando Falluca abrió el marcador con un acarreo abierto por derecha, ingresando a la zona justo antes de ser tackleado por un apoyador rival. Tras fallar el punto extra Tiburones tomó la delantera 6-0.
Pero eso sería solo el inicio de los problemas para los pupilos de Cesar Liatti. Tras un nuevo kick-off y touchback de Bezruk, un error de manejo del centro corsario terminaría en un fumble que el QB Maximiliano Casas no pudo sacar de su propio endzone. El safety aumentaba la ventaja local a 8 puntos.
Cuando por fin tomó control la ofensiva, la visita no logró meterse en partido durante el primer cuarto, cometiendo aún más errores de manejo y faltas. Para colmo de males el QB Maximiliano Casas fue interceptado por el LB Gabriel Blanco en la última jugada del período.
El segundo cuarto no fue mejor para los actuales campeones. Cuando restaban 5 minutos Tiburones recuperó el ovoide en la yarda 35 rival. Y dos jugadas después el QB Allan Kotliar anotaría su octavo pase touchdown del año al conectarse con el WR Mariano Smilansky, cerrando una jugada de 31 yardas. Solo quedó tiempo para una larga serie que no llevó peligro para la defensa escuala. El marcador al cabo de la primera mitad fue de 14-0.
El comienzo del tercer periodo mostró ánimos renovados en el conjunto visitante que, ya sin el Head Coach Cesar Liatti que fue expulsado por un altercado con el cuerpo arbitral, buscó ganar terreno con el juego aéreo. Pero fueron los dueños de casa los que volvieron a golpear. Tras un acarreo de 36 yardas de Bezruk, la formula Kotliar-Smilansky se repitió, esta vez con un pase directo a los brazos del receptor, que a pesar de la marca logró hacer la recepción dentro del endzone. Tras el punto extra bueno gracias a la patada de Bezruk, la diferencia aumentó a 21 puntos.
Con la diferencia Tiburones buscó bajar el ritmo de juego y defenderse con la posesión del balón. Pero la tripulación negra tenía otros planes. En 4to intento y 11 por ganar Casas logró conectarse con el TE Guillermo Herrera por segunda vez en el partido en una anotación de 41 yardas.
El descuento redujo la ventaja a 15 tantos y renovó las ilusiones corsarias. Faltando 3 minutos de partido los visitantes lograron entrar por segunda vez en el partido a la zona roja rival. Sin embargo un fumble del RB Juan Elizalde le entregó el ovoide a los escualos. Encajonados, los dirigidos por Gabriel González quemaron todo el tiempo posible pero al momento del despeje el centro salió por la línea final, decretando el safety.
Con el marcador 21-8 Corsarios quemó naves en busca de un nuevo descuento. Y lo logró gracias a cuatro pases completos consecutivos de Casas, en una serie de 44 yardas que finalizó con la segunda recepción para touchdown de Herrera. Tras la conversión de dos puntos toda la esperanza recaía en la patada corta de Rodrigo Zagni. Sin embargo Tomás Goñi recuperaría el balón, asegurando la victoria para Tiburones.
De esta manera el cardumen rojinegro clasifica a su quinta post-temporada. Con un record negativo de 1-6 hace tres jornadas, el pasaje a semifinales cobra relevancia de hazaña. Ahora los históricos campeones buscarán dar otro ?batacazo? cuando se enfrenten en play-offs al mejor de la temporada regular, Jabalíes. por Mariano Viotto - Fotografías Natasha Semchysyn
Cruzados acabó con el sueño polar
En el segundo partido correspondiente a la fecha 9 del torneo, Cruzados venció a Osos Polares por 26 a 15, en un partido en el que se destacó Joaquín Pérez Curiel, anotando dos touchdowns en el lado ofensivo del equipo y 2 intercepciones en la defensiva. Con este resultado la Hermandad se queda con el tercer puesto de la general para los playoff, mientras que la manada polar se despide del torneo.
El partido comenzaría muy lento, con un primer cuarto para el olvido de cada equipo en el lado ofensivo del balón. Por parte de Cruzados, dos series ofensivas que terminarían en despejes y en 4 y fuera, respectivamente, dejarían el marcador en 0. Osos, también tendría dos series ofensivas que terminarían en intercepción de Pérez Curiel y en despeje respectivamente.
El segundo cuarto parecía que seguía por la misma senda, ya que en la primera serie, en manos de los locales Cruzados, terminaría en despeje, que Fabián Kiverling devolvió para dejar el balón en la yarda 24 de la hermandad. Desde ese punto comenzarían las primeras emociones.
La manada polar, mediante dos pases de Brian Prigoshin, a Nicolás Bader y a Kiverling, dejaba el balón a 4 yardas de la zona de anotación, distancia que lograron cubrir con un acarreo reversible de parte de Facundo Vivante, que dejaba los primero puntos en el tanteador. Luego del convertir el punto extra, el partido quedaba 0 a 7, con mucha ilusión para los visitantes.
Cruzados, tocados luego de permitir puntos, comenzaban su serie ofensiva desde su yarda 20 buscando acercarse en el marcador, y lo lograrían tras una extensa serie ofensiva de jugadas cortas, en las que predomino, principalmente, el juego por tierra. La serie la coronaria Thomas Haberl con un pase de 12 yardas a Nicolás Saettone, que se encontraba en la zona de anotación. Luego de convertir la jugada de 2 puntos el partido quedaba 8 a 7, resultado que se mantendría así hasta el final del segundo cuarto.
La segunda mitad comenzaba igual de lenta que la primera. El tercer cuarto estaría lleno de series ofensivas que terminaban en despeje de parte de ambos equipos, mientras que las defensivas rendían a un buen nivel.
La última serie ofensiva de Osos dentro del cuarto dejaba el balón en la yarda 16 de Cruzados, que desde ese lugar, y durante lo que quedaba del tercer cuarto y el principio del último, llevarían el balón hasta quedar a una yarda de la zona de anotación rival. Pérez Curiel se encargaría de llegar a la misma con un acarreo, dejando el partido 14 a 7.
Osos, en busca del milagro, volvería a encontrarse con inconvenientes en la ofensiva, primero con Prigoshin lanzando una nueva intercepción a manos de Pérez Curiel, que la hermandad no sabría aprovechar, y luego con una serie que terminaría en despeje.
Por su parte la hermandad conseguiría estirar la ventaja luego de una serie de Osos que terminaría sin poder renovar las cadenas en su propio cambio. La decisión de intentar en cuarta y larga, para nada reprochable por la altura del partido en ese momento y la necesidad de ganar el encuentro, le dejaría el balón a Cruzados en su propia yarda 21. Desde ese punto, y con una sola jugada, Pérez Curiel se escaparía hasta la zona de anotación, dejando el partido 20 a 7, y en total cuesta arriba para Osos. Ya en busca del milagro, Osos Polares se encomendaba a su ofensiva para conseguir la victoria, y la serie comenzaba muy bien tras el gran retorno de Kiverling, que dejaba el balón en la yarda 29 de Cruzados. Desde esa ubicación, y gracias al juego terrestre, Brian Tomada conseguiría descontar con un acarreo de 4 yardas que, luego de la conversión de 2 puntos, dejaba a Osos a solo 5 puntos de la hazaña.
Tiempo de arriesgarse para los visitantes, y buscar la patada corta, pero la misma quedarían en manos de la hermandad, en la yarda 15 de la manada. Cruzados aprovecharía, y con dos acarreos, el último de Mario Ibarra de 13 yardas, pondrían cifras definitivas en el partido 26 a 15.
Con este resultado la hermandad quedó ubicada en la 3ª posición de la clasificación general, y deberá enfrentar a Legionarios en su camino al Tazón Austral. Por su parte Osos Polares se despide temprano de la temporada. por Brian Boné Dupre - Fotografías Natasha Semchysyn
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