Partidos Temporada Regular 2010 FAA - Semana 12
18/09/2010 Sencillamente imparableEl corredor Nicolás Crespo fue la figura de la victoria de su equipo, Cruzados, ante Tiburones por 36 a 22. El mejor jugador ofensivo del 2009 acumuló 219 yardas por todo propósito, con 149 por tierra, 44 en devoluciones de patada e incluso un pase touchdown de 26 yardas. El ataque del batallón verde fue demasiado para los escualos, que no pudieron reflejar en defensa el buen trabajo en ofensiva del mariscal Fernando Falluca y compañía.
En la previa del partido se abría una incógnita: ¿Cruzados sufriría la ausencia del mariscal Thomas Haberl? El MVP de los últimos dos Tazones Australes no podía hacerse presente en el Club Comunicaciones por motivos personales, relegando su posición al habitual receptor Hernán Bongiovanni. El resultado tras el partido podría responder esa pregunta con un rotundo ?no?, aunque la realidad muestra que los dirigidos por Luis Jiménez apenas lanzaron seis pases. Cinco de ellos fueron de Bongiovanni, completando tres, y el restante fue un pase truco de Crespo que terminó en anotación. La clave del triunfo fue la ofensiva terrestre, vía por la que el equipo sumó 217 yardas con la actuación combinada de Crespo, el propio Bongiovanni y el corredor de poder Mario Ibarra. Pero todos estos números no reflejan el trabajo de la línea de golpeo cruzada, que fue partícipe fundamental abriendo los espacios. Incluso se pudo ver al guardia Sebastián Mihelj bloqueando a Falluca, que estaba en posición de profundo.
Semejante combinación entre potencia y velocidad fue demasiado para un conjunto escualo que de todas manera no jugó un mal partido. Los locales lograron anotar en tres oportunidades gracias al buen trabajo del mariscal Falluca, que terminó el partido con dos pases para anotación y rozando el 50% de efectividad en sus pases.
Incluso fue el cardumen rojinegro el que comenzó arriba en el marcador. Fue una serie vertiginosa, donde con solo cuatro jugadas los dueños de casa ya estaban en la zona roja. Tres pases de Falluca a sus receptores Allan Kotliar y Hernán Sananes, sumado a un scramble del propio mariscal, dejaron el ovoide en la yarda 3, desde donde el corredor Juan Calvete no tuvo problemas para anotar. Tras la conversión de dos puntos Tiburones sacaba ventaja de 8 puntos.
La ofensiva visitante saltó al campo para volver a ponerse en partido lo antes posible pero encontraron serias complicaciones para mover las cadenas. Sin embargo, una falta personal los salvó de un despeje seguro y les permitió pasar mitad de campo. Tres jugadas después Crespo alcanzaba el descuento acumulando 33 yardas. Conversión de dos puntos exitosa y partido igualado. Por el resto de la primera mitad el ataque de los escualos no lograría renovar intentos por sus propios medios. Del otro lado del emparrillado Crespo y sus linieros estaban intratables.
Los acarreos por el centro dejaron la posesión en la yarda 29 del campo rival, desde donde nuevamente Crespo aprovecharía los bloqueos de sus linieros para escapar a la línea de apoyadores y anotar 6 puntos más a la causa cruzada. Otra conversión de dos puntos y ahora la ventaja de 8 era para los de verde, que anularon a su rival hasta el final del segundo cuarto.
En la primera posesión de la segunda mitad el panorama empeoraba para Tiburones, ya que en dos carreras Crespo acumuló otras 22 yardas y en primer intento desde la 26 rival, lanzó un pase al receptor Joaquín Pérez Curiel cerrando la jugada de truco con una anotación. Si bien no lograron concretar la conversión, dos jugadas después volvían a sumar de a 6. El kick-off de Mario Ibarra fue recibido por Mariano Smilasky quién perdió la posesión de la pelota y recuperada por el equipo pateador en la yarda 20. De nuevo en zona roja, Bongiovanni logró alcanzar la zona prometida con una escapada por la izquierda de la defensa. Ahora sí lograban la conversión de dos puntos y la ventaja comenzaba a ser considerable.
Antes del final del cuarto, Tiburones volvía a meterse en partido con el pase anotación de 6 yardas del mariscal Falluca para el receptor Smilasky, tras dos grandes acarreos de Calvete. La conversión de dos puntos dejaba el marcador 30 a 16 y renovaba la moral de los escualos de cara al cuarto final. Pero una acarreo de 32 yardas de Bongiovanni y otro de 17 de Crespo dejaron la pelota nuevamente en la zona roja. El propio Crespo se encargaría de recorrer las 9 yardas para anotar su tercer touchdown de la tarde y dejar las acciones 36 a 16. Con el reloj jugando en contra los locales apuraron su ofensiva y, si bien lograron anotar repitiendo la fórmula Falluca-Smilansky para 10 yardas, la ventaja seguía siendo de dos posesiones, restando menos de dos minutos de juego.
El silbatazo final decreto la quinceava victoria consecutiva del actual bicampeón que desconoce la derrota desde la primera fecha del certamen pasado, cuando cayeran precisamente ante Tiburones. La victoria, además, le permite a Nicolás Crespo sumar cifras a sus abultadas estadísticas, las cuales lo convierten en el mejor corredor de la Liga de Football Americano de Argentina de la actualidad. por Mariano Viotto
La sana costumbreNuevamente, Corsarios amargó a Jabalíes. Los pupilos de César Liatti fueron más que los escoltas y con un gol de campo de Rodrigo Zagni en el tiempo suplementario se llevaron la victoria 23 a 20. La tripulación negra dominó el juego terrestre promediando 6,6 yardas por acarreo. Pero la clave fue la defensa que permitió menos de 25 yardas de acarreo y presionó al mariscal rival Federico Schwarztman, quien solo pudo completar 13 de se 31 pases.
Que Jabalíes tiene problemas para mover el ovoide por tierra no es una novedad. Con solo 329 yardas acumuladas son el segundo peor equipo en este rubro, solo superados por Oso Polares. Lo que sí es noticia es la significativa mejoría en la ofensiva corsaria. De acumular 76 yardas en su derrota ante Osos Polares pasaron a 280 en su derrota ante Cruzados y 206 en esta jornada. Es evidente que el coach y el conjunto ofensivo lograron encontrar la fórmula para adaptar la formación ?wildcat? al juego de estas latitudes.
De todas formas la manada rojiblanca jugó un gran partido. De hecho comenzó arriba en el marcador. Tras un primer cuarto donde fueron casi exclusivos poseedores del balón, en el segundo cuarto se encontraron en una posición en el campo muy favorable gracias a dos faltas de la defensa visitante. Desde la yarda 15 comenzó la serie en la que el mariscal Schwarztman acortó a la mitad la distancia con las diagonales gracias a un pase al receptor Alan Kritzler. Y luego, en cuarto intento, abrió el marcador con un scramble por derecha. Tras la conversión de dos puntos el marcador quedaba 8-0. La patada de kick-off no fue del todo buena y la serie corsaria comenzó en la yarda 33. En el primer intento el corredor Federico Poy escapó a la marca de los apoyadores rivales y descontó en 6 tantos la ventaja. La conversión del punto tras el touchdown dejó el partido 8-7.
La anotación fue una alerta para los dueños de casa que salieron decididos a aumentar la ventaja; y con cuatro pases de Schwarztman lo consiguieron. La serie comenzó en la yarda 19 propia, desde allí el mariscal porcino completó un pase de 4 yardas con Kritzler, luego uno de 19 yardas con el también receptor Alejo Córdoba. Una nueva jugada y una ganancia aún más grande con la recepción del ala cerrada Nelson Medici dejando el ovoide en la 9. Y tras el acarreo de dos yardas del corredor Dan Lande, Schwarztman encontró la anotación con el primer receptor de la serie, Kritzler. Sin poder convertir tras anotar, la ventaja ahora era de 7 puntos. El entrenador Liatti no encontraba la manera de que sus dirigidos volvieran a ponerse en partido. Y casi se van con mayor desventaja cuando el ala defensivo Gonzalo Coppia Maglione recuperó un balón suelto llevándolo hasta la yarda 21 rival. El tiempo jugó a favor del visitante y el tanteador al cabo de la primera mitad era 14-7.
En el tercer cuarto los dueños de casa comenzaron a tener problemas para controlar los acarreos de Fernando Olea. La formación ?wildcat? con dos alas cerradas los obligaba a ensanchar su línea de golpeo y el corredor novato sumaba yardas por el centro del campo. Tras avanzar 21 yardas quedaban en 1er intento y gol desde la yarda 6. Y en la primera jugada Poy anotó por segunda vez en la tarde. Si bien el punto extra hubiese empatado las acciones, Corsarios intentó una jugada de truco, fueron por la conversión de dos puntos y no lo lograron, quedando nuevamente un punto por debajo en el tanteador.
Los locales no pudieron reaccionar y la tripulación negra aprovechó para ir con todo por la victoria. Ya en el cuarto final una serie de corridas de Poy y Olea dejaron el balón en la yarda 3, desde donde el rookie Juan Elizalde alcanzó las diagonales en posición de corredor. Tras la patada de conversión exitosa era Corsarios quien quedaba al frente por 6 puntos. Jabalíes salió a empatar o morir y ayudado por faltas personales de la defensiva corsaria, quedó a tiro del empate con un primero y gol desde la 10. De nuevo Lande no pudo romper la línea de golpeo rival y Schwarztman sumó su tercera anotación de la tarde con un pase al ala cerrada Coppia Maglione. La conversión de dos puntos quedó en la nada y el partido quedaba empatado en 20.
El reloj corría y ambos equipos jugaban al filo, buscando los puntos de la victoria pero no por eso subestimar al rival. Faltando menos de 2 minutos y en una decisión más que cuestionable, Jabalíes optó por jugar un 4to intento y 8 yardas en lugar de despejar para no entregarle el balón a Poy y darle la oportunidad de anotar en equipos especiales, punto fuerte de Corsarios. El pase del mariscal porcino fue interceptado por el esquinero Eduardo Seeling; y en la siguiente jugada Poy corrió 24 yardas dejando el ovoide en la zona roja rival. Restando segundos y con el reloj parado, Zagni se preparó para patear el gol de campo de 20 yardas que hubiera significado la victoria. Sin embargo la patada salió por la izquierda de los palos y el partido se fue a tiempo suplementario.
En su serie ofensiva Jabalíes no logró mucho. Las 5 yardas que avanzaron gracias al pase de Schwarztman al corredor de poder Darwin Flores Goulart las retrocedieron por una falta, entregándole la ofensiva a Corsarios. Y como sucediera en gran parte de la segunda mitad, Poy escapó a la marca defensiva con un acarreo abierto y quedó a 3 yardas de la anotación. Esta vez la defensa local logró detener a sus rivales y en 4to intento nuevamente Zagni se preparó para patear el gol de campo de la victoria. El silencio invadió el campo de juego cuando salió el snap y Juan José García Chiesa sostenía el balón. Como si el suspenso de la patada al final del tiempo regular no hubiese alcanzado, el remate de Zagni golpeó en el interior del parante izquierdo para luego pasar por dentro de la ?H?, decretando la victoria y el estallido de júbilo de los visitantes.
La victoria le permite a Corsarios salir de la racha negativa y superar a Tiburones en la tabla de posiciones. La victoria es una inyección anímica de cara al próximo partido ante Cruzados, en lo que promete ser un clásico caliente. por Mariano Viotto
Legionarios le robó la sonrisaEn un partido cerrado y de bajo yardaje, Legionarios cortó la racha positiva de Osos Polares y sumó para la propia al vencer por 18 ? 7. Le defensa de La Legión comenzó dormida y en la primera posesión permitieron una anotación. Sin embargo, con el correr de los minutos lograron contener a la ofensiva polar que extrañó al mariscal Bryce Levy. A pesar de comenzar arriba en el marcador por un grave error en la patada de kick-off del rdvolvedor Claudio Rúmbola que derivó en un safety, la horda dorada no comenzó bien el partido. Su defensa estaba estática y en tan solo tres jugadas ya estaban en desventaja en el marcador. Por suerte para los visitantes su nivel defensivo fue creciendo con el correr de los minutos y lograron mejorar lo suficiente como para contener a la manada polar, que fue una sombra comparada con sus últimos dos partidos. Legionarios se encontró con una temprana ventaja. En la patada inicial del pateador Ignacio Ambuso, el devolvedor Rúmbola dejó picar el balón, especulando que este entraría al endzone. Al darse cuenta que la patada quedaba corta y los jugadores dorados se acercaban a toda velocidad tomó el balón para salir de la zona, pero no lo logró y fue capturado dentro de la zona final decretando el safety. El error de los locales en equipos especiales fue inmediatamente saldado ya que en la patada de despeje de Alejandro Bonomo, los polares recuperaron el balón y tres jugadas después ya estaban por delante en el marcador. Un pase del mariscal Andrés Kurz al ala cerrada Pablo Catala dejó el ovoide en la yarda 18. Desde ahí el corredor Felipe Silveira escapó a la línea de apoyadores para alcanzar la yarda 1, desde donde el corredor de poder Brian Tomada anotó su tercer touchdown de la temporada. Para colmo de males, en su primer pase del partido el mariscal dorado Reinaldo Mionis era interceptado por el profundo y ex-legionario Adrián Geremía, aunque la consiguiente serie no terminaría en nada. Recién en el segundo cuarto los visitantes lograrían renovar intentos en más de una ocasión y fue precisamente en la serie donde volvieron a ponerse al frente. Tras varios acarreos del corredor Daminán Giorello y del propio Mionis, el cuarto intento los encontraba con 8 yardas por avanzar y a 13 de las diagonales. Mionis volvió a soltar el brazo buscando las manos del receptor Israel Ferrero, quien no tuvo problemas para hacer la recepción dentro de la zona prometida. A pesar de no poder concretar la conversión de dos puntos, a escasos segundos del final de la primera mitad Legionarios retomaba la delantera, esta vez por 1 punto. En la primera ofensiva de la segunda mitad la legión aumentaría la ventaja. Dos conexiones de Mionis con el receptor Alan Sánchez y el corredor Ray Eisenhauer, más una corrida de 11 yardas de este último, dejaron la posesión nuevamente en la zona roja. Mionis se anotaría su segundo pase touchdown del partido con un pase de 11 yardas para Sánchez. Con la conversión de dos puntos exitosa el partido quedaba 18 ? 7. Ese resultado terminaría siendo el definitivo. El resto del partido la horda dorada se dedicó a cuidar la posesión del balón y a quemar el reloj de juego, mientras que los polares no encontraban la manera de mover las cadenas. Recién en el cuarto final lograron mostrar señales de vida pero la muy buena tarea de la defensa visitante les impidió meterse en partido. El pitazo final decretó la segunda victoria consecutiva de Legionarios que recupera el tercer puesto de la tabla y le saca un partido de ventaja a Tiburones y Osos Polares, potenciales rivales por un lugar en la postemporada. por Mariano Viotto
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