En el primer turno del día sábado el seleccionado Argentino sub. 21 venció a su par de Uruguay por 12 a 0 en el clásico rioplatense de la categoría para mantener su racha de victorias contra el mismo rival. La clave fue una defensa férrea de Halcones que limitó a su rival a tan solo 26 yardas totales combinadas por tierra y por aire, con una superlativa labor de Nicolás Bader, quién acumuló una intercepción para touchdown y 6.5 tackles en todo el partido. El MVP del encuentro lo recibió Gabriel Corsini, que aportó en el juego terrestre y aéreo para cosechar un Touchdown.
Apenas pasado el mediodía de una tarde con un cielo completamente celeste, daba el contexto perfecto para este partido entre dos selecciones que presentan a las futuras estrellas de sus respectivas ligas.
El juego comenzó lento a la ofensiva para ambos equipos. Luego de una gran devolución de patada para Argentina, que dejaba al equipo en la yarda 24 del campo contrario, tres jugadas con retroceso, incluido un sack, mas una retraso de juego, obligó a los Halcones sub21 a despejar. La misma suerte corrió el equipo local, y tras solamente tres jugadas despejaron el balón.
En su segunda ofensiva, Argentina por fin logró avanzar el campo con mayor comodidad. La combinación de acarreos, principalmente por parte de Corsini, y dos buenos pases del mariscal Agustín Poli permitiría recorrer el campo, pero en la última jugada del primer cuarto, no lograrían renovar las cadenas, perdiendo el balón por downs.
Uruguay comenzaba desde su propia yarda 10 buscando abrir el marcador, pero luego de un pase incompleto por parte del mariscal local, otro pase bien reconocido por Nicolás Bader, es interceptado por este en la yarda 20 para devolverlo hasta la zona de anotación. Luego de errar el punto extra el partido quedaba 6 a 0 para la visita.
Los Charrúas sub21 volvían a la ofensiva buscando conseguir algunos puntos que emparejaran el partido, pero luego de tres jugadas nuevamente tenían que despejar, permitiendo a los argentinos comenzar en su propia yarda 31. Un excelente acarreo de Ignacio Sincich de 41 yardas, dejaba a la selección nacional juvenil a tan solo 8 yardas de la zona prometida. Dos jugadas después, y gracias a un pase de Poli a Corsini, lograban cubrir esa distancia para el segundo Touchdown de Argentina. Luego de fallar nuevamente el punto extra, el partido quedaba 12 a 0.
Desde ese punto, el partido seria dominado totalmente por las defensivas, que lograrían limitar, en la mayoría de las series de sus contrapartes a tan solo tres jugadas antes del despeje.
Los Charrúas tuvieron una excelente oportunidad de descontar gracias a una gran intercepción de su defensiva secundaria en la ultima jugada del tercer cuarto, que los dejaba a solo 26 yardas de la zona de anotación, pero nuevamente la defensiva visitante lograría contrarrestar todo intento por avanzar en el campo del rival, y devolver el balón a la ofensiva en el campo rival.
Argentina intentaría acarrear el balón para quemar el reloj, pero tres jugadas no alcanzaron para renovar las cadenas. Para sorpresa de los espectadores el despeje seria recuperado luego de que el balón se le escapara al chico uruguayo encargado del retorno, permitiéndole a los Halcones volver a tener la posesión y seguir con su trabajo de quemar más aun el reloj.
Luego de 4 jugadas sin poder mover las cadenas, el balón quedaba para Charrúas en su propia yarda 2, pero pocas jugadas después, el reloj daría por terminado el partido.
Los Charrúas no pudieron avanzar el balón en ningún momento del partido, con tan solo 26 yardas totales, y todas conseguidas por el juego terrestre, lo que indudablemente debe preocupar en la liga Uruguaya. El sabor amargo de la derrota de local va a dejar una herida en el orgullo de los dueños de casa. Seguramente con su tradicional garra lograrán recuperarse.
Para Argentina quedará una sensación de que el futuro es prometedor, con jugadores como Bader y Corsini a la cabeza de una camada interesante. La ofensiva movió las cadenas en los momentos oportunos, mientras que la defensiva sencillamente anuló a los rivales. Será fundamental para el crecimiento sostenido la incorporación de más y más chicos con ganas de jugar y seguir los pasos de sus antecesores. Por lo pronto, el camino es el correcto.