Un nuevo año comienza. Una nueva posibilidad, la cuarta, para aquellos que buscan la gloria en la Liga de Football Americano de Argentina. Es solo cuestión de horas para que los equipos salten al campo con la ilusión intacta y el objetivo entre cejas; un objetivo que tiene nombre y apellido: Tazón Austral IV.
Pero antes de hablar de lo que se viene hay que recordar lo que fue. En un certamen plagado de sorpresas de principio a fin, Tiburones se impuso en la final a los debutantes y encumbrados Legionarios 20 - 6 en una demostración de fiereza defensiva y eficacia ofensiva ejemplar para estas latitudes. Este cierre de certamen no opaca la gran labor de la
Horda Dorada que con un plantel conformado por 17 agentes, en un 50 por ciento Rookies, ganó 9 de sus 10 presentaciones en la Temporada Regular.
Los campeones, asimismo, tenía un plantel también reducido en cantidad, con solo 18 jugadores. Teniendo en cuenta las exigencias físicas que un deporte de contacto como este propone y otros inconvenientes que el amateurismo generan, muchas veces han hecho malabares para presentar suplentes a los partidos.
Así y todo, con planteles reducidos en comparativa con los otros conjuntos - como los 22 jugadores de Osos Polares o los 27 de Cruzados - y con sobrepoblación de novatos en el caso dorado, ambos equipos lograron llegar al Tazón Austral III como primero y segundo mejor clasificado.
¿Cómo los dos equipos con menos deportistas dominan la Temporada de punta a punta? ¿Por qué los demás equipos no pudieron ofrecer resistencia? ¿En qué acertaron que todos los demás fallaron? Quizás la respuesta esté más a la vista de lo que se cree.
La Temporada 2007 de la Liga de Football Americano de Argentina se caracterizó por un bajo rendimiento de los QB. La baja eficacia de Andrés Kurz (Osos Polares), la superpoblación de intercepciones de Maximiliano Araque (Corsarios), la irregularidad de Ciro Jaen (Jabalíes) o la inestabilidad en la posición (Cruzados) eran moneda corriente jornada tras jornada.
Solo dos mariscales escapaban a este grupo. Uno era Fernando Falluca. Con poco juego aéreo, el QB
Escualo mostró una gran habilidad fuera del bolsillo, promediando 9,5 yardas por acarreo. Mitch Cohen de Legionarios era la contracara; con un juego aéreo envidiable, el veterano de mil batallas aprovechó al máximo la efectiva protección de su línea ofensiva y causó estragos en los esquineros rivales. Contar con los dos mejores QB del certamen es, sin duda, un punto a favor? pero no necesariamente el único.
Los WR hicieron que la tarea de los mariscales de campo fuera, al menos, no tan difícil. Los subcampeones, tras la salida de Clayton "Locomotora" Reiter quien en solo 6 partidos sumó 536 yardas por tierra, volcó su juego a los receptores Brian Saletta, Reynaldo Mionis y Nicolás Calvo. Los tres en su conjunto cumplieron una actuación soberbia haciendo de la ida de Reiter solo un recuerdo. Por el lado de Tiburones, el novato Mariano Smilasky -MVP de la Final- y Fabio Garibaldi fueron vitales para respaldar las incursiones aéreas que Falluca encabezaba.
Tanto Tiburones como Legionarios se caracterizaron por su sólida línea ofensiva, que no solo protegía a su Mariscal, sino que abría espacios con gran facilidad. El ucraniano Vasyl Mospan en los dorados y Federico Torres en los rojinegros fueron sendos líderes para organizar, afianzar y explotar todas las habilidades que los linieros podían ofrecer. Así, las defensas rivales no podían ofrecer mucha resistencia ante los embates terrestres ni presionar buscando el error a la hora del pase.
Siendo así, dos equipos tan similares, ¿qué los diferenció en la definición? Sencillo, Legionarios salió al campo de juego el 1 de Diciembre para completar la obra que venían gestando desde su debut aquel 40 a 8 sobre los Escualos. Fue fiel al esquema que lo llevó a la victoria en todos los partidos que jugó. Tiburones, en cambio, salió a vencer a Legionarios. Su diseño defensivo fue pensado para frenar todos los embates del rival y su planteo ofensivo aprovechó al máximo las flaquezas del oponente. Legionarios salió a ganar como supo hacerlo toda la temporada. Tiburones salió a ganarle a Legionarios.